Healthy Living
Consejos para viajar de vacaciones saludables con niños
Es la temporada para hacer que los espíritus brillen, pero el estrés de las vacaciones y los planes de viaje pueden convertir rápidamente una experiencia muy feliz en un momento no tan alegre. Y con la temporada de resfriados y gripe en pleno efecto, viajar en espacios reducidos podría ser un problema de salud aún mayor. Afortunadamente, hay formas de mantener el bienestar de su familia mientras viaja.
Aquí hay algunos consejos para mantener saludable a toda la familia durante los viajes de vacaciones.
Mantente hidratado. Tenga agua embotellada a mano cuando viaje. Una rodaja fresca de limón, pepino o bayas puede hacer sorbos más sabrosos. El agua con gas también puede ser una alternativa satisfactoria.
Cuida lo que comes. Empacar refrigerios saludables como frutas, verduras y nueces puede ayudar a satisfacer los antojos de hambre sin recurrir a opciones poco saludables.
Aumenta tu actividad física. Dé un paseo por el aeropuerto o tome un descanso en una parada de descanso para estirar las piernas y hacer ejercicios simples (saltos, trote ligero, sentadillas) durante 10 minutos.
Cuida tus oídos. Cuando vuele, anime a su bebé a amamantar o chupar un biberón durante el ascenso y el descenso. Los niños mayores pueden intentar masticar chicle o beber líquidos con una pajita.
Sigue amamantando. Puede ser útil llevar un cabestrillo o un portabebés suave para facilitar la lactancia sobre la marcha. Los extractores de leche eléctricos se pueden transportar en aviones y la leche materna recién extraída se puede almacenar de manera segura a temperatura ambiente hasta por aproximadamente cuatro horas para el consumo infantil.
Lávate las manos. Use desinfectantes para manos y considere llevar toallitas desinfectantes para prevenir enfermedades durante el viaje.
Toma medicamentos preventivos. Si viaja internacionalmente, consulte a su médico para ver si su hijo podría necesitar vacunas adicionales o medicamentos preventivos. Lleve protección contra mosquitos en países donde estén presentes enfermedades transmitidas por mosquitos como la malaria.
Trate de mantener cierta sensación de normalidad. Tome descansos y trate de seguir las rutinas habituales de su hijo. Con viajes, regalos, visitas a la familia y compras, la emoción de las fiestas puede aumentar el nivel de estrés de un niño. Tratar de mantener cierta normalidad en la rutina de su hijo puede ayudar a disminuir su estrés y el suyo.
Entonces, ya sea que viaje en automóvil, avión o trineo de Santa, siempre es una buena idea consultar con su médico con anticipación sobre cualquier problema de salud que pueda surgir durante su viaje.